viernes

Sebastião Salgado, el fotógrafo militante



"Más que nunca, siento que solo hay una raza humana. Más allá de las diferencias de color, de lenguaje, de cultura y posibilidades, los sentimientos y reacciones de cada individuo son idénticos."
Sebastião Salgado nació en Aimorés, Minas Gerais, Brasil en 1944 y ¿quién se lo iba decir? fue estudiante de economía en la Universidad Federal de Espírito Santo. Trabajó para la Organización Internacional del Café y el Ministerio de Economía de São Paulo, actividades que le valieron su exilio a Francia, donde descubrió su afición por la fotografía. El mundo perdió un economista y ganó uno de los mejores fotógrafos del planeta.

Del libro Sahel: L´homme en détresse
Salgado es 100% comprometidos con lo social y con la tradición de la fotografía socio-documental. Su estilo único, original  le rindió números premios internacionales y un sinfín de admiradores en todas las partes del mundo. Por sus cámaras pasaron la revolución de Portugal, la guerra en Angola, los envenenamientos de Mozambique, los mineros de Serra Pelada, los trabajadores del Movimiento de los Sin Tierra, entre otras temáticas y acontecimientos.
Del libro: Trabalhadores
Eternizó en papel momentos únicos, raros, duros que pasearon por todas las infinitas gamas del sentimiento y tragedias humanas.
Sus numerosos viajes a América Latina valieron la publicación de Otras Américas, un vasto fresco de los modos de vida y las condiciones de trabajo en la región. En 1984 y 1985, conjuntamente con el organismo humanitario Médicos sin Fronteras, realizó: Sahel: L´homme en détresse, cuyas dureza de los imágenes marcaron profundamente a la opinión pública por enseñar la dignidad y el hambre de vivir  de personas en las más extremas condiciones de vida.
Terra: Luta dos Sem-Terra
Entre 1986 y 1992, hizo Trabalhadores (1993), documental sobre el fin de la explotación del del trabajo manual en grande escala en 26 países.  En la secuencia vino Terra: Luta dos Sem-Terra (1997), sobre la lucha por la reforma agraria y por el derecho a la tierra en Brasil. Hay que decir que los derechos de autor fueron donados al MST (Movimiento de los Sin Tierra), por Salgado. 

Êxodos e Crianças (2000), trabajo primoroso retratando la vida de refugiados y imigrantes de 41 países. África compila imágenes captadas al largo de tres décadas en más de 40 reportajes e incluye un ensayo del escritor moçambicano Mia Couto.

Salgado ahora trabaja en su nuevo proyecto: el libro Genesis, cuyas fotografías harán parte de una exposición itinerante con inicio en el Museo de Historia Natural de Londres. Al mismo tiempo el fotógrafo participa del documental “La sombra y la Luz” del cineasta alemán Wim Wenders, relatando los 40 años de actividades de Salgado en el universo fotográfico.
Como no se pode contentar a griegos y troyanos, Salgado también fue criticado muchas veces por periodistas le  acusaban de utilizar de manera cínica y comercial la miseria humana, de exponer de manera bella las situaciones dramáticas corriendo el riesgo de hacer perder su autenticidad. 

Criticas aparte, es imposible mirar una foto suya sin que el corazón de un salto. Sea por la belleza o por el dolor. Blanco y negro, casi siempre, porque las tragedias humanas no tienen matices. Su cámara es un arma que dispara denunciando la pobreza, la miseria, las guerras, la violencia, el hambre y nos obliga a ver lo que muchas veces tentamos ignorar.

Emociones en blanco y negro que fomentan la indignación, la vergüenza y la solidaridad de una gente que  camina entre el sueño y la desesperación. En los tiempos que corren no es poco.

Libros publicados:
  • Trabalhadores (1996)  
  • Terra (1997)  
  • Serra Pelada (1999)  
  • Outras Américas (1999)  
  • Retratos de Crianças do Êxodo (2000)   
  • Exodos (2000)  
  • O Fim do Pólio (2003)  
  • Um Incerto Estado de Graça (2004)  
  • O Berço da Desigualdade (2005)  
  • África (2007)
  •  
Visite el website oficial de Sebastião Salgado: http://www.amazonasimages.com/

 

domingo

La Samba brasileña


Grupo fantasiado durante Carnaval de rua no Rio, por volta de 1900
foto de Augusto Malta (1864-1957)

La samba es sin dudas la música nacional del Brasil y como él, también tiene varias caras. Es una de las principales manifestaciones de la cultura popular brasileña, y un símbolo de la identidad nacional. Se cree que la palabra "samba" es una corruptela de "Semba" (ombligo),  palabra de origen africana y posiblemente derivada de Angola o Congo.
Pixinguinha
A comienzos del siglo XX el ritmo de la samba comenzó a expandirse fuertemente en Río de Janeiro que,  por aquellos tiempos, era la capital de Brasil. Provenía de Bahía, donde entonces ya se concentraba el mayor número de personas de origen africana en el país. Ellos integran este ritmo al Candomblé, culto religioso nacido de la fusión del catolicismo y las religiones yoruba y congo.
En la primera década del siglo pasado comienzan a aparecer los compositores, las canciones se transforman en obras de autor y las letras dejan de ser improvisadas. Llevó un tiempo para que esta música fuera reconocida por las clases sociales más altas. Era común la policía tomar los instrumentos a los músicos y aún meterlos en la cárcel por un par de días.

Finalmente, en la década del veinte, varios factores confluyen para que la difusión y popularidad de la samba alcance a todos los sectores: la consagración de músicos como Sinhô (flautista y pianista) y Pixinguinha (saxofonista y flautista), quienes componen numerosos temas y conquistan definitivamente a los corazones de la gente brasileña.
En los años siguientes, la samba tomó muchísimas direcciones. Desde la elegante samba-canción (samba-canção) hasta las orquestas de batería que acompañaban el desfile del carnaval. Uno de estos nuevos estilos fue la Bossa Nova que ganó popularidad mundial a través de los trabajos de João Gilberto y Antônio Carlos Jobim, entre otros.

Ismael Silva
Al final de la década de 1920, nació la samba en los bloques de Carnaval en los barrios de Estácio de Sá, Osvaldo Cruz,  los cerros de Manguera, Salgueiro y São Carlos. La "Turma do Estácio", como era conocido el grupo de cambistas, ha creado la primera escuela de samba de Brasil, la "Deixa Falar" (Deja hablar) que marca la historia de la samba mediante la inyección de más ritmo al género, que tiene respaldo de músicos como Ary Barroso y Noel Rosa.
La década de 1960 reveló una cantidad increíble de músicos populares como Cartola, Nelson Cavaquinho, Zé Keti y Clementina de Jesus. En los '70, la samba volvió a las ondas radiales con compositores y cantantes como Martinho da Vila, Clara Nunes y Beth Carvalho.

En el inicio de la década de los '80, después de haber eclipsado su popularidad con la llegada de la música disco y el rock brasileño, la samba reapareció en el medio de un movimiento musical creado en los suburbios de Río de Janeiro. Era el Pagode, una samba renovada con velocidad de compás más ligera y que  se convirtió en éxito nacional en fiestas en los suburbios de la ciudad de Rio, especialmente por la aglutinación espontánea de sambistas en diversos barrios de la ciudad.
Zeca Pagodinho e a Velha Guarda da Portela
El tronco principal  todavía sobrevive, alimentado pela revaloración de antiguos sambistas como el maravilloso Nelson Sargento, Monarco, Noca da Portela, Wilson das Neves, Walter Alfaiate,  la Velha Guarda da Portela  y Mangueira, además del trabajo  persistente de activistas tales como Nei Lopes, Luis Carlos da Vila y Wilson Moreira. En las palabras de Nelson Sargento: “Samba, agoniza más no muere”. Suerte nuestra que sea así.


viernes

Glauber Rocha, una cámara en la mano y una idea en la cabeza

"Minha alma deseja a revolução e minhas mãos trabalham para a revolução.   Porém, o que é revolução? Uma revolução é a mudança total das leis naturais  e sociais. Uma revolução só pode se realizar quando a morte vence a vida. Porém, ao mesmo tempo a morte é o nada e o nada é contra-revolucionário".


Él ha jugado con las posibilidades, con la historia, con el sentido del cine. E hizo más. Hizo del cine un arma. Por medio de ella, disparó su visión inquieta, compleja de que era para él su Brasil. Hizo un cine al borde del delirio, relleno de una profunda dimensión cultural y no solo un simple objeto estético, aséptico e inofensivo. El cinema que hizo Glauber es peligroso. Una bomba y una maravilla. La cara de Brasil...
 
Nacido en 1939, en una familia obrera en Bahía, Glauber Rocha fue educado bajo la disciplina religiosa, para que algún día fuese pastor. Luego de ser expulsado del instituto secundario por indisciplina, descubrió que lo suyo era el cine. A fines de los 50, participó en la campaña contra la censura por los clubes de cine brasileños, para ya en los 60 convertirse en el líder del Cinema Novo, movimiento que colocaría a Brasil en el mapa fílmico mundial.

Influenciado por el neorrealismo italiano y la Nouvelle Vague, desarrolló un estilo marcado por la cámara libre, los intensos y eternos planos secuencias, y un claro compromiso político de izquierda. Una militancia intensa y múltiples batallas puntuaron un período de migraciones durante el cual, ya sea en Francia, en la República del Congo, en España, en Cuba o en Italia, él filmó, escribió, hizo articulaciones políticas, dio entrevistas y polemizó, siempre dedicado a la lucha por mantener vivo el proyecto de un cine de autor con una inflexión política.

Aunque llamó la atención con la película Barravento (1961), Rocha hizo fama internacional en 1964 con Dios y el diablo en la tierra del sol, una fábula sobre el bien y el mal que se estrenó el mismo año del golpe militar en Brasil. Fue galardonado dos veces en Cannes: en 1967, ganó el premio del Jurado, con Tierra en trance, y en 1969 fue distinguido como Mejor Director, con Antonio das Mortes.

Mientras Rocha triunfaba en el extranjero, haciendo amistad con Buñuel, Passolini, Godard y Antonioni, en Brasil sus filmes eran censurados y él perseguido por el gobierno militar. 

En sus viajes, Rocha se emparejó varias veces. Su última mujer fue Gaitán, 13 años menor, y con quien tuvo dos hijos: los cineastas Ava y Erick, quienes realizarían en 2000 el documental biográfico A Rocha que voa (La roca que vuela). 

Junto a Gaitán, en 1977, el cineasta produjo el filme La edad de la Tierra, que sacó a relucir su lado más conflictivo. En el rodaje tuvo un altercado con el director del Museo de Arte Sacro en Salvador, quien le prohibió filmar dentro de la capilla. Y en el festival de Brasilia, al que no fue invitado, Rocha insultó a un francés miembro del jurado, acusándolo de "colonizador". Lo más duro le tocó en el Festival de Venecia: el público reaccionó mal, muchos abandonaron la sala, y los críticos odiaron el filme. Rocha perdió el control: insultó al jurado, los cineastas premiados y a la crítica italiana.

Ese mismo año, la confusa muerte de su hermana Anecy, quien cayó al foso de un ascensor, terminó por desolarlo. Con Gaitán se recluyó en Sintra, un lugar hermoso, pero melancólico. En 1981, poco antes de volver a Brasil,  el mismo Glauber escribió: "La enfermedad, los pobres y las incertidumbres financieras me llevan a pensar que vivo en Portugal mi segundo y último 'exilio', fue el precio que pagué en Brasil por la libertad artística. Sintra es un hermoso lugar para morir".

Llegó al país bastante enfermo y su muerte es aún un misterio: algunos dicen que fue cáncer al pulmón, otros leucemia o un paro cardíaco. Su viuda tampoco lo aclara: "El estaba lleno de utopías, pero lo que pasó con su película fue una gran decepción, yo diría que murió de soledad y melancolía".

Vinícius de Moraes, el poeta del amor mayor

Vinícius de Moraes

 Figura capital en la música popular brasileña contemporánea, Vinicius de Moraes (1913 - 1980), también fue poeta inspirado que escribió más de un centenar de letras de canciones que se han convertido en clásicos. Bohemio, mujeriego, amante de la vida y del whisky que solía decir “era el mejor amigo del hombre”.  El suyo seguro, ya que bebía nada menos que una botella al día.

El primer disco
En 1958, la cantante Elizeth Cardoso publica el disco “Canção do Amor Demais”, que marca el comienzo de la Bossa Nova, con composiciones del brillante Tom Jobim y Vinicius de Moraes, en una producción que también tenía una participación especial de João Gilberto.

Tras ese disco, la carrera de todos ellos recibió un gran impulso. Suele decirse que la música “Chega de Saudade” es el tema que inaugura la Bossa Nova.

En los años sesenta, Vinícius trabajó con muchos cantantes y músicos reconocidos en Brasil, en particular con Toquinho, el colaborador más frecuente de Moraes y uno de sus grandes amigos.

Sus canciones “Para uma Menina com uma flor” y “Samba da Bênção” (con música de Baden Powell) fueron incluidas en la banda sonora de “Un homme et une femme”, de Claude Lelouch,  película de 1966 ganadora del Festival de Cannes.
Vinícius y Helô Pinheiro, musa inspiradora
de "Garota de Ipanema"
Aparte de sus compañeros brasileños, cientos de intérpretes de muchas nacionalidades y estilos han grabado alguna de sus más de 400 canciones.
Entre ellas, sobresale “Garota de Ipanema”,  por la incontable cantidad de interpretaciones, versiones, adaptaciones, traducciones y grabaciones de las cuales ha sido objeto. Se estima que es una de las tres canciones más versionadas en la historia de la música contemporánea.
Tal vez sea debido a la circunstancia de que la poesía de Vinicius está íntimamente ligada a la Bossa Nova y a la música popular brasileña, aunado a su estilo de vida, que su obra no goza de la consideración que merece dentro de los círculos intelectuales y el mundo de las letras. Sin embargo, existen varios poetas, escritores, críticos y ensayistas dentro y fuera de Brasil que lo consideran como uno de los tres mayores exponentes de la poesía en lengua portuguesa.
 
Vinícius y Toquinho

Sus poemas logran una armonía y una belleza estética sumamente apreciadas, y el fondo filosófico-romántico en ellos es interpretado como verdaderos atajos para la felicidad.
Quizás el mejor ejemplo sea el poema “Para Viver um grande Amor”, donde queda sintetizada toda la filosofía y la forma poética preferida y vivida por este gran bohemio genial.


 Libros:
  • O Caminho para a Distância (1933)
  • Forma e Exegese (1935)
  • Ariana, a Mulher (1936)
  • Novos Poemas (1938)
  • Cinco Elegias (1943)
  • Poemas, Sonetos e Baladas (1946)
  • Pátria Minha (1949)
  • Antologia Poética (1954)
  • Livro de Sonetos (1957)
  • Novos Poemas (II) (1959)
  • Para Viver um Grande Amor (Crônicas e Poemas) (1962)
  • A Arca de Noé; Poemas Infantis (1970)
  • Poesia Completa e Prosa (1998)
  • As vinte moedas (1998)